Cuando el juego deja de ser diversión
Jugar quiniela es parte de la vida dominicana y para la mayoría de la gente se queda ahí: un peso, un número, un rato. Para algunas personas deja de ser eso. Si te está pasando a ti, o a alguien de tu casa, esto es a dónde llamar.
Llama al 811
La Línea de Salud Mental del Ministerio de Salud Pública atiende marcando 811 desde cualquier teléfono del país: gratis, las 24 horas, todos los días. Atienden en español, es confidencial y no hace falta dar tu nombre. Puedes llamar aunque no sepas bien qué decir, y puedes llamar por otra persona: la línea atiende también a familiares.
Autoexclusión: cerrarte la puerta a ti mismo
La Dirección de Casinos y Juegos de Azar (DCJA) tiene un Registro Nacional de Autoexclusión. Inscribirte es voluntario, gratis y lo haces tú mismo: a partir de ahí, los operadores con licencia en el país tienen la obligación de no dejarte apostar ni abrir cuenta. Es una decisión que se toma un día para que no haya que tomarla todos los días.
Formulario oficial de autoexclusión de la DCJA — el trámite se hace en el sitio del gobierno, no aquí.
Reglas simples, para el que juega tranquilo
Decide cuánto vas a jugar antes de jugar, y que sea dinero que puedes perder sin que pase nada. No juegues para recuperar. No juegues con prestado. No juegues cuando estés bravo, triste o bebiendo. Y que el juego no sea el plan de todos los días: la lotería es un rato, no un ingreso.
Menores de edad, no
Jugar es solo para mayores de 18 años. Si en tu casa hay menores, la banca y los sorteos no son cosa de ellos, por más inocente que parezca comprar un número.
Qué hacemos nosotros
La Banca publica lo que salió y nada más: no aceptamos apuestas, no vendemos jugadas, no damos números y no prometemos métodos para ganar, porque no existen. En esta página, además, no hay publicidad ni enlaces a casas de apuestas. Eso es a propósito y se queda así.